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Ana Lillo

Psicóloga sanitaria especialista en intervención psicológica en emergencias, desastres y catástrofes

Cuando decimos que hace falta intervención psicológica en este tipo de desastres es a los familiares, a las personas heridas y a las que, aunque no estén heridas, iban en el tren o a personas que van en una línea como es la de Huelva o a Málaga desde Madrid y dicen, me podía haber tocado a mí. 

Decimos que es importante que haya intervención psicológica porque una de las cosas que hay que hacer siempre es minimizar el posible impacto psicológico que haya y reducir esa posibilidad de que se desarrollen futuras patologías asociadas a lo que ha habido, que es un suceso potencialmente traumático. Lo que queremos con una intervención temprana en las personas que así lo soliciten, porque no todo el mundo va a necesitar intervención temprana, es estar ahí, estar presentes y dirigirnos a todas las personas que lo necesiten. Se trata de iniciar una intervención psicológica breve, focalizada, centrada en lo que acaba de suceder. 

¿Y qué pretendemos? Si hay una disfuncionalidad, activar ese afrontamiento de lo ocurrido. También queremos es movilizar recursos adaptativos. Casi todos tenemos la resiliencia que de por sí en la mayoría de las personas está; activar esos recursos. 

Les decimos siempre que se reúnan con gente querida, que llamen, que estén acompañadas. Es importante hacer todo este proceso y si hace falta, activar algún recurso psicológico, como por ejemplo la autorregulación emocional, o darles estrategias para que esos momentos que se viven cuando ocurre un accidente como el que el de ayer con el choque de trenes. Al final es también aumentar ese sentido de autoeficacia, darles a las personas lo que necesitan en función de cómo estén en ese momento, en ese presente, siempre desde una autonomía y empoderando a esa persona porque está correlacionado también con cómo ella va afrontándolo. 

También avisamos si la intensidad y frecuencia de esa sintomatología sigue. Al principio es normal que se tenga muy disparada, pero luego tiene que ir bajando con el paso del tiempo. Si pasado un mes se sigue con una intensidad muy alta, habrá que hacer derivaciones. 

En cuanto a la población general, cuando leemos una noticia así nos impacta porque somos gente con cierta sensibilidad a lo ocurrido. En general, no pasa de ese impacto, pero hay alguna persona que pudiera tener algún tipo de vulnerabilidad. Yo me acuerdo en el 11M que una de las cosas que pasó cuando la gente empezó a ver la tele, a oír noticias, es que algunas personas muy mayores llamaban a porque sentían que volvía la guerra a España. Tenían una vulnerabilidad porque habían sufrido unas experiencias bastante traumáticas y a veces depende de cómo se ven las noticias o lo que se vea o el momento, se puede necesitar atención, pero, en general, la población general no necesita esa intervención  

En cualquier caso, si alguna persona siente que su trauma se dispara por algo, que consulte enseguida con el especialista que le esté llevando o en los teléfonos o en los grupos que ya se están poniendo a disposición, tanto en Madrid como en Huelva, para recibir atención psicológica y que pase por un filtro de un profesional y le diga algo que le ayude. 

ES