Adrián Báez-Ortega
¿Qué le parece el artículo en global? ¿Es de buena calidad?
"Sí: los métodos son adecuados y la evidencia genética a favor de un origen común de los tumores encontrados en diferentes individuos es abrumadora. No es posible explicar los resultados del estudio salvo aceptando que este cáncer se ha transmitido directamente de un animal a otro; lo que aún está por aclarar es la vía de transmisión".
¿Cómo encaja con la evidencia que ya se conocía y qué implicaciones podría tener?
"Hasta hace unos diez años, se creía que el cáncer transmisible era un fenómeno extremadamente raro que solamente afectaba a dos especies de mamífero, el perro y el demonio de Tasmania. Sin embargo, en la última década se ha descubierto que este tipo de cáncer es bastante común entre bivalvos de mar (berberechos, mejillones y almejas) hasta el punto de que parece posible que este sea un fenómeno completamente corriente en estas especies. El hecho de que los cánceres transmisibles marinos sean tan abundantes también ha empezado a sugerir que el medio acuático podría ser más propicio para la transmisión del cáncer entre individuos y este nuevo ejemplo de melanoma transmisible en peces refuerza esta hipótesis. Opino que es muy probable que existan muchos otros casos de cáncer transmisible en la naturaleza que han pasado desapercibidos hasta ahora por falta de estudio, especialmente, entre invertebrados acuáticos, que no tienen un sistema inmunitario tan desarrollado como el de los vertebrados".
¿Hay limitaciones importantes que haya que tener en cuenta?
"Aunque el diseño del estudio, la calidad de las muestras de tejido y la calidad de la secuenciación de ADN puedan no ser totalmente óptimas en este caso, la evidencia genética, como decía antes, es más que suficiente para aceptar un origen común de los tumores".
¿Existen casos de transmisión de tumores entre humanos? ¿Podrían darse en humanos mecanismos similares a los descritos en algunas especies animales?
"No ha habido casos de 'epidemias' de cáncer transmisible y es muy difícil que lleguemos a ver nada de este estilo debido, principalmente, a la eficacia de nuestro sistema inmunitario a la hora de detectar y rechazar células procedentes de otra persona. Para que un cáncer pudiera transmitirse entre humanos de la forma en que está sucediendo en otros animales, haría falta una subpoblación especial de individuos con un defecto inmunitario crónico, que los hiciera incapaces de rechazar este tipo de células invasoras. Sin embargo, sí que ha habido casos puntuales de transmisión de cáncer de un individuo a otro, normalmente, a consecuencia de un trasplante de órgano: si el órgano trasplantado contiene células de cáncer durmientes procedentes del donante, estas células son capaces de 'despertar' y generar un cáncer en el paciente receptor, debido a que el tratamiento para un trasplante de órgano implica una supresión permanente del sistema inmunitario del paciente".