Autor/es reacciones

Alberto Melián Ortiz

Vicedecano del Grado en Fisioterapia y profesor titular de Fisioterapia del Aparato Locomotor

“La nota de prensa refleja bastante bien la conclusión principal del estudio: el kinesiotaping puede asociarse con mejoras pequeñas y, sobre todo, de muy corta duración en dolor y función, pero la certeza de la evidencia es muy baja y la relevancia clínica real sigue siendo incierta. Es importante subrayar que el trabajo no demuestra un beneficio robusto y mantenido en el tiempo, sino una señal del posible efecto inmediato o a corto plazo que desaparece en el seguimiento medio, con resultados muy dependientes del comparador utilizado y del tipo de problema musculoesquelético. 

Desde el punto de vista metodológico, el artículo tiene fortalezas claras: es un gran overview de revisiones sistemáticas, con 128 revisiones, 310 ensayos y 15 812 participantes, además de una actualización hasta octubre de 2025 y una evaluación de calidad metodológica, riesgo de sesgo y relevancia clínica. Sin embargo, esas fortalezas no compensan del todo las limitaciones del conjunto de la evidencia incluida: la mayoría de las revisiones eran de calidad metodológica baja o críticamente baja, había mucho solapamiento entre revisiones, y muchos resultados se basan en evidencia muy incierta o en comparaciones con placebo, no frente a intervenciones activas relevantes en la práctica clínica”. 

Precisión de la nota de prensa 

“La nota de prensa es razonablemente fiel al artículo al destacar que el efecto puede ser inmediato o a corto plazo, que la evidencia es incierta y que la irritación cutánea y el prurito son posibles efectos adversos. También acierta al no mostrar el resultado como una demostración concluyente de eficacia, sino como una revisión que “pone en duda” la utilidad del vendaje en las variables de dolor y movilidad. Donde conviene matizar es en la expresión “no parece ser muy eficaz”, porque el estudio no niega por completo posibles beneficios puntuales. Lo que señala es que, aunque algunos efectos podrían alcanzar umbrales de relevancia clínica, la incertidumbre, la heterogeneidad y la calidad global de la evidencia impiden una recomendación sólida”. 

Calidad del estudio 

“El estudio es de buena calidad y está bien planteado para responder a una pregunta amplia, porque combina un mapa de evidencia con un overview de revisiones. Aun así, la calidad de la conclusión final está limitada por la calidad de los estudios primarios y de las revisiones previas: el propio trabajo informa de que el 78 % de las revisiones publicadas eran de calidad metodológica críticamente baja y que el grado de certeza de la evidencia fue muy bajo en la mayoría de los casos. En otras palabras, el diseño del estudio es sólido, pero lo que encuentra está condicionado por una base de evidencia frágil”. 

Contexto con la evidencia 

“Este trabajo encaja con la literatura previa: durante años el kinesiotaping ha mostrado resultados inconsistentes, con revisiones que a veces encuentran efectos modestos y otras no encuentran beneficios clínicamente relevantes frente a comparadores activos. El nuevo artículo no cambia radicalmente esa imagen; más bien la ordena y la amplía, sugiriendo que los beneficios, cuando existen, son pequeños, de corta duración y más visibles frente a no tratamiento o el placebo que frente a tratamientos activos. Para periodistas, el mensaje clave es que no estamos ante una técnica refutada, pero tampoco ante una intervención con respaldo fuerte y consistente para uso generalizado”. 

Limitaciones del estudio 

“Sí se han tenido en cuenta varios factores importantes, pero persisten limitaciones relevantes: los autores analizaron el tipo de comparador, el seguimiento, la calidad metodológica, el riesgo de sesgo, la certidumbre GRADE, el solapamiento entre revisiones y la relevancia clínica mediante MCID. Sin embargo, sigue habiendo heterogeneidad considerable en cómo se aplica el kinesiotaping y eso dificulta saber qué versión del tratamiento, si alguna, funciona mejor. Además, los eventos adversos pudieron estar infraestimados porque solo una minoría de ensayos los reportó de forma explícita, por lo que la seguridad real podría estar presentada correctamente”. 

Implicaciones para la práctica clínica 

“En la práctica clínica, el estudio sugiere prudencia: el kinesiotaping podría considerarse como un complemento en algunos pacientes, sobre todo si se valora un posible alivio muy breve, pero no como tratamiento principal ni como intervención respaldada por evidencia científica de calidad. También conviene explicar que cualquier uso debería hacerse con decisión compartida, teniendo en cuenta las preferencias del paciente, alternativas con mejor respaldo y la posibilidad de irritación cutánea o prurito. Para el mundo real, esto significa que el vendaje puede tener un papel limitado y contextual, pero no justifica presentarlo como una solución eficaz y general para todo tipo de dolor musculoesquelético”. 

ES