Autor/es reacciones
Anna Larroy
Presidenta de Astrobanyoles (Girona)
Un grupo de socios de Astrobanyoles nos desplazamos hasta el Monasterio El Olivar en Estercuel (Teruel). Desde allí pudimos asistir al que para muchos de nosotros era el primer eclipse total de Sol.
Sobre las siete estábamos ya preparados, expectantes y las nubes nos estaban respetando. Y el espectáculo comenzó. Con las gafas puestas y sin separar la vista más que unos segundos íbamos compartiendo nuestras sensaciones.
Y llegó la totalidad. Mi primera emoción fue de asombro. Sorpresa, recogimiento, estaba recibiendo un regalo del universo que, aunque era esperado, no por eso dejaba de asombrarme. Duró poco, unos 90 segundos y volvió la luz. Ya solo quedaba ver la puesta del Sol eclipsado y celebrarlo.
ES