Eva Villaver
Subdirectora del Instituto de Astrofísica de Canarias
Vi el eclipse desde el Observatorio de Yebes, en Guadalajara. Después de llevar tanto tiempo anticipando el eclipse, hablando de cómo es, contando que no se lo podían perder, narrando lo que iban a poder ver y cómo hacerlo de manera segura y asegurando que era hermoso, lo más bonito de todo este proceso ha sido constatar esa emoción. Para mí ha sido muy especial compartir la pasión que tenemos por los astros y ver cómo ese trabajo que llevamos meses realizando se traducía en personas emocionadas, llorando o simplemente mudas, desbordadas durante unos segundos que no olvidarán durante el resto de su vida.
Como 'profesional de los cielos' esta ha sido una de las experiencias más gratificantes de mi vida: un "ves, te lo dije, te aseguré que no te iba a decepcionar". Que el cosmos es un lugar hermoso, nosotros, los astrofísicos lo experimentamos cada día, pero ayer tuvimos la suerte, además, de poder compartirlo; eso es realmente lo que me emocionó. Conseguir que millones de personas mirasen hacia arriba para ver algo que parecía fuera de este mundo, un eclipse que no decepcionó a nadie y que nos puso a todos a contemplar el Sol, expectantes, y que nos dejó completamente abrumados.