Fernando Gomollón Bel
Doctor en Química Orgánica, comunicador científico y cofundador de Agata Communications
El estudio tiene buena pinta y encaja con la evidencia existente, porque es un pasito incremental sobre estudios ya publicados anteriormente sobre el aprovechamiento de la lignina. La lignina es una de las dos partes principales de la madera. Por un lado, está la celulosa, que es con lo que se fabrica el papel y, por otro, la lignina, que normalmente se descarta, aunque ahora hay investigación sobre sus posibles aplicaciones.
Como digo, parece incremental porque incluso los propios autores se citan en referencia a un estudio previo del mismo grupo. En dicho artículo, habían estudiado este tipo de aprovechamiento de la lignina para aplicaciones similares y también usan un proceso de fabricación de las tintas y de los recibos que estaba descrito. Entonces entiendo que no es un estudio tan novedoso.
Lo que consiguen los autores es desarrollar, a partir de la lignina, varios componentes que podrían usarse para imprimir recibos como los del supermercado, los recibos de las autopistas, los tiques de parquin...de forma un poco más sostenible. Sostenible porque son compuestos obtenidos de uno de los componentes principales de la madera, la cual se reaprovecha en vez de desecharla. Pero también es más sostenible porque ahora mismo uno de los ingredientes que se usa para que funcionen este tipo de recibos son bisfenoles, especialmente el A, que se ha asociado con causar problemas hormonales (disruptores endocrinos).
Los tiques no llevan mucha cantidad, pero según indican en el artículo, a veces utilizan más bisfenoles que tintas sensibles a la luz. Los autores también citan otros estudios donde se demuestra que estas sustancias derivadas de la lignina no son tan peligrosas como los bisfenoles derivados del petróleo.