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Francisco Carmona

Ginecólogo especializado en endometriosis, patología ginecológica benigna y cirugía ginecológica por laparoscopia

Me parece un estudio importante, sobre todo, por el gran número de mujeres incluidas y por la duración del seguimiento. Los resultados refuerzan la idea de que el SOMP no es solo un problema relacionado con la menstruación, la fertilidad o el ovario, sino una alteración con repercusiones metabólicas y cardiovasculares. El aumento de riesgo que encuentran es llamativo y se mantiene incluso después de tener en cuenta factores como la obesidad, la hipertensión, la diabetes o el colesterol.  

Aun así, hay que interpretarlo con cierta prudencia. Es un estudio basado en registros administrativos, por lo que puede haber errores en la identificación de algunos diagnósticos, y no permite demostrar una relación causal. Además, aunque el riesgo relativo aumenta mucho, el riesgo absoluto en mujeres jóvenes sigue siendo bajo. En la práctica, el mensaje no debería ser alarmar, sino insistir en que estas mujeres necesitan una valoración metabólica y cardiovascular desde el diagnóstico y un seguimiento a largo plazo. El nuevo nombre, SOMP, encaja bien con esta visión más amplia del síndrome, aunque no debería hacernos olvidar que se trata de una enfermedad muy heterogénea. 

ES