Isidro A. Pérez
Catedrático del departamento de Física Aplicada y coordinador del grupo de investigación de Contaminación Atmosférica de la Universidad de Valladolid
El informe presenta un nuevo análisis de datos atmosféricos denominado Atmosphere Watch centrado en el año actual. Su importancia reside en el alcance global y en las posibilidades de predicción. En concreto, el informe destaca tres aplicaciones con un posible impacto en la salud de la población. Estas aplicaciones son las concentraciones de ozono, los humos procedentes de los incendios y las concentraciones de partículas.
Aunque el informe destaca el carácter transfronterizo de la contaminación, este es un hecho ya conocido. Por tanto, no se abordan nuevos problemas, sino que se presenta una herramienta potente que permitirá definir mejor las situaciones de contaminación. El elemento clave es la importante cantidad de información que el sistema maneja. El informe muestra resultados en todo el mundo donde se pueden apreciar tanto la distribución continental como los contrastes entre las distintas regiones. Un punto destacado es que la estrategia de reducción de emisiones en Europa o América del Norte no ha sido eficaz a la hora de disminuir el ozono, quizás por las adversas condiciones meteorológicas o los incendios forestales.
En conjunto, los resultados del informe podrían considerarse preliminares, ya que parecen orientados, más bien, a indicar las posibilidades de aplicación de la información manejada. Por tanto, los datos y productos, que están disponibles públicamente, pueden ser muy útiles en manos de los gestores de calidad del aire, que podrán tomar medidas más ajustadas a las situaciones de contaminación. Además, todos estos recursos son una base firme para que los científicos puedan analizar con mayor detalle esta información y conocer los procesos atmosféricos en los sitios y momentos de interés.