Juan Vicente Mulet Bayona
Microbiólogo clínico y facultativo especialista
Las bacterias del género Vibrio viven de forma natural en entornos acuáticos de agua salada, especialmente de climas templados. La salinidad y la temperatura son factores que afectan al crecimiento de esta bacteria, por lo que es lógico deducir que el calentamiento global y de las aguas costeras aumentará la cantidad y las infecciones por este microorganismo, como de hecho se está viendo en los últimos años.
Vibrio vulnificus se adquiere a través de una herida en la piel en contacto con agua contaminada, o mediante la ingesta de marisco poco cocinado contaminado. La infección de heridas es la vía más habitual y, aunque la mayoría de los casos son leves, se han descrito casos de complicaciones muy graves como sepsis, miositis o fascitis necrosante, sobre todo en personas susceptibles. La fascitis necrosante es una infección grave que destruye rápidamente la piel y tejidos blandes, lo que le ha valido el sobrenombre a esta bacteria de 'bacteria carnívora'. Sin embargo, es conveniente recordar que el termino es un recurso periodístico, no científico, y que describe una complicación poco frecuente. Aun así, es importante informar que existe el riesgo, identificar a personas vulnerables, alertar de que ante una herida que empeora rápidamente en contacto con el agua de mar es necesario consultar al médico, y concienciar a la población de que el cambio climático tiene consecuencias reales como el aumento de este tipo de infecciones.