Marco Gerlinger
¿Qué es esta vacuna personalizada contra el cáncer y cómo funciona?
“Una vacuna personalizada contra el cáncer se diseña identificando primero las mutaciones en el ADN de un cáncer y, a continuación, determinando qué mutaciones codifican las proteínas que se presentan a las células inmunitarias en la superficie de las células cancerosas. A continuación, se pueden seleccionar más de 30 de estas mutaciones para la fabricación de la vacuna. Dado que la selección se realiza para cada cáncer concreto, se trata de un producto personalizado. La tecnología de la vacuna es muy similar a la de muchas vacunas contra la COVID-19 que utilizan ARN. El ARN que codifica las mutaciones identificadas se inyecta bajo la piel cada tres semanas y, al mismo tiempo, los pacientes reciben otra inmunoterapia llamada pembrolizumab. La idea es que la vacuna personalizada contra los neoantígenos enseñe a las células inmunitarias a reconocer las células cancerosas, mientras que el pembrolizumab libera a las células inmunitarias de sus inhibiciones y les ayuda a alcanzar su máximo efecto”.
¿Qué podemos deducir de estos resultados? ¿Qué detalles quedan aún por conocer?
“El comunicado de prensa solo anunciaba que el estudio es positivo, y aún no disponemos de detalles. El objetivo principal del estudio era demostrar que la supervivencia libre de recidiva mejora cuando los pacientes reciben la vacuna. Esto se ha logrado, pero aún no sabemos en qué medida se ha reducido la tasa de recidiva, por ejemplo, a los tres años. Es posible que estos resultados se presenten en uno de los grandes congresos de oncología que se celebrarán en otoño. Es casi seguro que aún no se sabe en qué medida mejora la supervivencia a largo plazo, ya que será necesario realizar un seguimiento más prolongado de los pacientes, pero la supervivencia libre de recidivas se correlaciona bien con este indicador”.
¿Qué importancia tienen estos hallazgos?
“Creo que es justo calificarlo de avance revolucionario en el desarrollo de nuevas inmunoterapias contra el cáncer, ya que es el primer estudio de fase III que demuestra que una vacuna puede proteger contra las recidivas de uno de los tipos de cáncer más mortales. Sin duda, se trata de una buena noticia para los pacientes con melanoma, pero el estudio tiene implicaciones mucho más amplias. Aporta la prueba de principio de que las vacunas personalizadas contra el cáncer funcionan. Esto es importante, ya que pueden diseñarse para combatir muchos tipos diferentes de cáncer. Tengo la esperanza de que veamos éxitos similares de esta tecnología en diversos tipos de cáncer, como el de colon, donde se ha llevado a cabo un amplio estudio”.