Autor/es reacciones

Thomas Smith

Profesor asociado de Geografía Ambiental en la London School of Economics and Political Science (LSE)
El comportamiento extremo de los incendios forestales que estamos observando en España está estrechamente relacionado con las condiciones meteorológicas de la ola de calor extremo. El comportamiento del fuego (la rapidez con la que se propaga y la intensidad con la que arde) se ve muy influido por el clima. Las investigaciones muestran que parámetros clave, como la velocidad de propagación y el tamaño de las llamas, aumentan exponencialmente a medida que las condiciones meteorológicas propicias para los incendios se vuelven más severas, lo que significa que aumentos relativamente pequeños en estas condiciones extremas pueden provocar incendios desproporcionadamente más peligrosos. Cuando las condiciones meteorológicas alcanzan niveles récord, debemos esperar que el comportamiento de los incendios también alcance niveles récord, especialmente cuando hay vientos fuertes que aceleran la propagación del fuego y dificultan mucho más su extinción. El cambio climático está aumentando la frecuencia y la intensidad del calor extremo y de las condiciones meteorológicas propicias para los incendios que crean estos entornos peligrosos. Aunque cada incendio concreto se ve influido por muchos factores, entre ellos las fuentes de ignición, la vegetación y la gestión del territorio, el cambio climático está indisolublemente ligado a las condiciones meteorológicas sin precedentes que están propiciando estos incendios forestales extremos.
ES