Ana María Fidalgo de las Heras
Presidenta de la Asociación Primatológica Española (APE), coordinadora del Grupo de Investigación en Primatología y codirectora del Máster en Etología Aplicada e Intervenciones Asistidas con Animales de la Universidad Autónoma de Madrid
El estudio de Frater y colaboradores describe de forma novedosa la geofagia (ingestión de arena) en los macacos de Berbería de Gibraltar, una población que vive en un entorno de intensa interacción con humanos. A partir de observaciones sistemáticas y análisis espaciales y dietéticos, los autores muestran que esta conducta es relativamente frecuente y que aparece asociada al consumo de alimentos proporcionados por turistas. El trabajo destaca por su enfoque integrador y por ilustrar cómo determinadas conductas pueden emerger y mantenerse en contextos fuertemente antropizados, aportando un ejemplo claro de la flexibilidad conductual de los primates.
Sin embargo, las conclusiones deben interpretarse con cautela. Toda la evidencia procede de una única población que no habita un contexto natural para la especie, sino un entorno artificial con provisionamiento regular de alimento y dietas muy alejadas de las condiciones ecológicas originales. Además, aunque se observa una asociación entre geofagia y consumo de comida de origen humano, la cantidad real ingerida por los macacos y su impacto fisiológico no quedan claramente cuantificados, lo que dificulta contrastar de forma concluyente las hipótesis funcionales propuestas. A ello se añade que las distintas hipótesis se evalúan a partir de tamaños muestrales variables y mediante metodologías observacionales no siempre equivalentes, lo que complica discernir hasta qué punto los patrones observados apoyan consistentemente una u otra explicación. Finalmente, las comparaciones con otras poblaciones combinan contextos muy distintos (desde poblaciones silvestres hasta zoológicos) sin datos comparables. En conjunto, el estudio aporta información valiosa a escala local, pero refuerza la necesidad de prudencia al extrapolar estos resultados al comportamiento natural del macaco de Berbería en general.