Autor/es reacciones
Jesús R. Flores
Catedrático de Química Física, facultad de Química, Universidade de Vigo.
Es conocida la presencia de múltiples moléculas orgánicas prebióticas en meteoritos y asteroides, incluidos algunos monosacáridos, pero no está claro cuál es su origen. Una posibilidad obvia es que se formen, inicialmente, en el denominado medio interestelar. Sin embargo, hasta ahora, no se había detectado ningún auténtico sacárido en el mismo. La eritrulosa, un cetomonosacárido de cuatro átomos de carbono, es el primero.
Una de las claves para su detección en la nube molecular G+0.693-0.027, ha sido la obtención de su espectro de rotación en el laboratorio gracias a una técnica de vaporización láser ultrarrápida que permite tener el compuesto en fase gaseosa. Las observaciones se han realizado con los telescopios de Yebes 40 m (Guadalajara) y de IRAM 30 (Granada).
Pueden comprenderse los posibles mecanismos moleculares de la síntesis de eritrulosa gracias a la modelación cinético-cuántica, por un lado, y astroquímica por otro. Para todo ello, se han empleado, en gran medida, tecnología y software desarrollados en España, tras una amplia experiencia de los correspondientes grupos investigadores en el campo de la astroquímica.
ES