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Adam Collins

Profesor asociado de Nutrición de la Universidad de Surrey (Reino Unido)

Este es un artículo oportuno e importante que no se centra en la pérdida de peso, sino en el problema mucho mayor de mantener cualquier peso perdido. La recidiva ponderal es un problema común observado en todas las intervenciones de pérdida de peso, y cierta recuperación de peso en quienes dejan los fármacos GLP-1 sería, en cierto modo, inevitable. Sin embargo, lo que este trabajo sugiere de forma importante es que la recuperación de peso se amplifica cuando se deja de tomar estos medicamentos. 

Hay explicaciones plausibles para ello. La primera se relaciona con cómo funcionan estos fármacos. Proporcionar artificialmente niveles de GLP-1 varias veces superiores a lo normal durante un periodo prolongado puede hacer que el organismo produzca menos GLP-1 natural y también que sea menos sensible a sus efectos. No hay problema mientras se toman los fármacos, pero en cuanto se retira este ‘arreglo’ de GLP-1, el apetito deja de estar controlado y comer en exceso se vuelve mucho más probable. Como cualquier adicción, dejarlo de golpe es un verdadero desafío. Esto se agrava aún más si la persona en cuestión ha dependido únicamente del GLP-1 para hacer el trabajo pesado durante la pérdida de peso, es decir, suprimiendo artificialmente el apetito sin establecer cambios dietéticos o conductuales que le ayuden a largo plazo. 

Estos autores reconocen que esta revisión está limitada por el tiempo de seguimiento de las personas y por el posible sesgo en los estudios. No obstante, los autores proyectan, basándose en los estudios observados, que todo el peso se recuperaría en un plazo de dos años. Aún más preocupante, sabemos por otros estudios de pérdida de peso que algunas personas no solo recuperan el peso perdido, sino que superan su peso original. Esto es especialmente preocupante dado que muchas personas que pagan de forma privada por estos fármacos pueden no tener tanto sobrepeso para empezar. 

Así, el mensaje clave que respalda este artículo es que los fármacos para la pérdida de peso (agonistas del GLP-1) han hecho que perder peso sea, posiblemente, muy fácil, pero mantener esa pérdida es ahora un reto mayor que nunca. Especialmente, teniendo en cuenta la enorme ola de personas que probablemente dejarán estos fármacos en los próximos meses y años. Esto subraya una necesidad aún mayor de estrategias sólidas de dieta, conducta y estilo de vida tanto a nivel individual como de salud pública. 

ES