Tomás García Azcárate
Economista agrario especializado en Política agraria Común y mercados agrarios, investigador asociado del CEIGRAM, miembro del Consejo Asesor de Asuntos Europeos de la Comunidad de Madrid y del Comité de expertos de Foro Agrario
El estudio es de buena calidad y aborda un problema importante, el impacto de las densidades animales en la ganadería extensiva, atreviéndose a poner en entredicho el actual consenso académico sobre la cuestión. No me parece que tenga limitaciones metodológicas.
En efecto, los estudios académicos se han concentrado hasta la actualidad en el análisis de los impactos, negativos, de la sobrecarga ganadera de los pastizales. Sin negar estas evidencias, atrae nuestra atención sobre algunos hechos actualmente olvidados: se está produciendo una disminución de la densidad ganadera en los países desarrollados en los que había sobrecarga, pero se está aumentando la carga ganadera en el resto del mundo.
La disminución de la densidad ganadera, allí donde se produce, tiene los efectos positivos que cabía esperar según la literatura científica dominante, pero están apareciendo efectos negativos a los cuales no se les había prestado la atención suficiente, como los incendios forestales o los cambios en la capacidad de absorción de CO2. En cambio, allí donde está aumentando la carga ganadera, están apareciendo los efectos negativos analizados por la literatura. Por lo tanto, frente a los análisis simplistas y unívocos, este articulo nos explica que, también en este aspecto, el mundo es mucho más complejo que lo que el consenso científico estaba expresando.
El artículo parece concluir que se están produciendo distintas evoluciones en sentido contario en distintas partes del planeta, con efectos positivos y negativos que se han de tener en cuenta y cuya resultante no es tan clara como el consenso académico hasta ahora parecía concluir.