Leticia Álvaro Llorente
Profesora permanente laboral, facultad de psicología, grupo de investigación Daltonismos y diseño
Julio Lillo Jover
Catedrático de Ergonomía, facultad de psicología, grupo de investigación Daltonismos y diseño
Humberto Moreira Villegas
Profesor de la División de Psicología
¿El estudio se apoya en datos y métodos sólidos?
“Sí. Por un lado, los datos provienen de la base de datos TriNetX, que incluye historiales médicos de 275 millones de pacientes anónimos, avalada por procedimientos estandarizados. Por otro lado, el estudio presenta un diseño de cohortes retrospectivo, con una muestra amplia de 135 controles y 322 pacientes con deficiencias en la visión del color (135 con diagnóstico de cáncer de vejiga y 187 con diagnóstico de cáncer colorrectal)”.
¿Cómo encaja con trabajos previos? ¿Qué novedades aporta?
“Estudios anteriores ya habían señalado que el daltonismo puede dificultar la detección visual de sangre, un síntoma clave de algunos cánceres. La principal novedad de este trabajo es que vincula las deficiencias en la visión del color con peores resultados de supervivencia en el cáncer de vejiga, pero no en el cáncer colorrectal”.
¿Hay limitaciones importantes que haya que tener en cuenta?
“Sí. Este tipo de estudio no permite inferir causalidad directa, solo asociación entre dos variables, en este caso el cáncer de vejiga y las deficiencias en la visión del color. Además, es habitual que las deficiencias de la visión del color estén infradiagnosticadas, por lo que podría haber errores de clasificación en el grupo control. Estos errores, en todo caso, podrían haber disminuido la asociación con el cáncer de vejiga, pero también haber impedido que se detectara la asociación con el cáncer colorrectal”.
¿Qué relevancia tiene este estudio en la práctica/clínica? ¿Qué recomendaciones podemos hacer en base a ello?
“El estudio sugiere que el daltonismo podría ser un factor de riesgo indirecto de diagnóstico tardío en el cáncer de vejiga, pues uno de los primeros signos de esta enfermedad es la presencia de sangre en la orina, algo que las personas con deficiencias en la visión del color pueden no detectar fácilmente. En la práctica, refuerza la importancia de no depender solo de la observación de los pacientes y de valorar estrategias de cribado o seguimiento más proactivas, algo que subrayan los resultados de este estudio en relación con personas con daltonismos, pero que también beneficiaría a los pacientes con visión normal. Por último, incide en la necesidad de concienciar a profesionales sanitarios y pacientes sobre este posible sesgo diagnóstico”.