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Marina Pollán

Epidemióloga del cáncer y directora general del Instituto de Salud Carlos III

¿El estudio se apoya en datos y métodos sólidos?  

“Sí. Obviamente esta estimación se basa en una aproximación pragmática para obtener resultados globales a partir de toda la información disponible. El número de casos de cáncer en el mundo es en sí mismo una estimación, ya que muchos países, incluido el nuestro, no disponen de registros de cáncer con cobertura nacional y en algunos ni siquiera hay registro. Por otra parte, el periodo de latencia utilizado (10 años), como los propios autores reconocen, puede no ser el más adecuado para todas las localizaciones y/o todos los grupos de edad. Existen, por tanto, muchas fuentes de incertidumbre, pero el estudio proporciona información sólida sobre gran parte de los factores de riesgo de cáncer modificables plenamente establecidos para dar una estimación del porcentaje de casos que podríamos evitar si eliminásemos esos factores”.

¿Qué novedades aporta?  

“El estudio amplía la lista de factores de riesgo considerados, utiliza información de incidencia (no de mortalidad) de cáncer y proporciona, creo que por primera vez, estimaciones para 185 países además de grandes regiones geográficas, así como la comparación de los principales factores evitables por tipo de tumor. Un esfuerzo liderado por la IARC. Además de ser datos actualizados, creo que es muy relevante disponer de esta información”.

¿Hay limitaciones importantes que haya que tener en cuenta?  

“Los autores comentan en el artículo las principales limitaciones, algunas ya mencionadas. Tal vez la más importante es la imposibilidad de tener en cuenta el efecto conjunto de diferentes factores de riesgo con efectos sinérgicos, es decir, con un mayor efecto que el esperado teniendo en cuenta el papel de cada una de estas exposiciones o factores de riesgo. Esto implica que, posiblemente, estas estimaciones son conservadoras y el beneficio de evitar estos determinantes o factores de riesgo sería aún mayor”.

¿Qué relevancia tiene este estudio en la práctica clínica en España?  

“La principal conclusión de este estudio es el valor de la prevención para reducir de manera eficaz la carga que el cáncer supone para nuestra población. Por otra parte, la cuantificación del efecto de cada uno de los factores considerados también sirve para priorizar los esfuerzos en esta dirección. Claramente, en nuestro contexto (figura 3) el tabaco, el alcohol, los agentes infecciosos, la obesidad y el sedentarismo son los principales factores que evitar. Es interesante señalar las diferencias entre hombres y mujeres; en los primeros, el peso del tabaco es mucho mayor. También es importante considerar aquellos factores como la polución o las exposiciones ocupacionales que no son modificables de manera individual y han de ser tenidas en cuenta en las medidas de protección propuestas desde los poderes públicos”.

ES