Xavier Rodó
Profesor de investigación ICREA y responsable del programa Clima y Salud de ISGlobal
El artículo tiene buenos estándares dado que maneja una multitud de datos —aunque sean de un metaanálisis, que siempre plantea algunas dudas y amplía las incertidumbres y posibilidad de errores porque los estudios no son similares en sus métodos— y la metodología es sólida, sencilla y clara.
Las implicaciones son notables, como los mismos autores resaltan, dado que cambia el nivel de confianza anterior sobre los efectos del calentamiento global en la subida del nivel del mar, tanto a nivel global como a nivel regional y local. En este último caso, para el sur global, donde se han hecho menos mediciones directas del nivel real costero y, por lo tanto, hay menos datos, las discrepancias entre el modelo de geoide más usado y las medidas reales es mayor, pudiendo ser de un metro o más de diferencia.
Este hecho —que globalmente la media tenga que resituarse unos 30 cm más arriba llegando a nivel de algunos metros en los casos extremos del sureste asiático— implica que muchas más ciudades costeras y más población que vive se verá afectada por cambios como los que los modelos globales predicen. Es decir, menos tiempo para tener mayor impacto, lo cual es preocupante al estar estas regiones en países LMIC [Low and Middle Income Countries, con ingresos bajos o medios], con poca capacidad de adaptación a los cambios o de mitigación de sus efectos.
En España la aproximación de los geoides es mejor, al igual que pasa en otros países europeos con costa o en Norteamérica, pues los registros de datos son mucho mejores y las discrepancias mínimas. No hay un impacto de este estudio que sea sustancial en el sentido de que vayan a cambiar las proyecciones de aumento del nivel del mar que ya se habían publicado.
Creo que el margen de error también en los reajustes metodológicos que proponen y, por lo tanto, en las estimaciones hechas serán mayores precisamente en estas zonas en donde las discrepancias son más grandes; básicamente las diferentes regiones costeras de Asia, del Este de África y Australia, pero también del Pacífico y en particular del Pacífico sur. Pero es un buen estudio, muy necesario y que ajusta aún mejor el rango de proyecciones futuras en el cambio del nivel del mar en las diferentes costas del planeta.