Miguel de Simón Martín
Profesor titular del Área de Ingeniería Eléctrica de la Universidad de León, del departamento de Ingeniería Eléctrica y de Sistemas y Automática e investigador del Instituto de Investigación e Innovación en Ingeniería (I4)
Mis valoraciones se basan en el resumen ejecutivo (Management Summary) del Informe Final (Final Report) elaborado por el Panel Experto para la investigación de incidentes en la red eléctrica (clasificados como de severidad 2 y 3 según la metodología ICS (Incident Classification Scale) para ENTSO-E (Red Europea de Operadores de Sistemas Eléctricos).
El resumen ejecutivo evaluado, si bien sintetiza los principales resultados y conclusiones elaboradas por los expertos, omite algunos detalles, que se esperan en el informe completo. Se trata, por lo tanto, de una valoración preliminar, a falta de un análisis más detallado del informe final completo.
El informe final publicado por ENTSO-E se apoya en el informe fáctico u objetivo (factual report) elaborado por el mismo panel, y publicado por el mismo organismo, el 3 de octubre de 2025. Así, este informe se basa principalmente en los mismos datos que el informe fáctico, aunque añade algunos datos específicos que en el informe anterior no estaban disponibles. Además, incluye dos capítulos nuevos de gran relevancia. El nuevo capítulo 4 profundiza en el análisis realizado para identificar las causas del incidente. Por otro lado, el nuevo capítulo 9, presenta las conclusiones de la investigación y las recomendaciones del panel para evitar que vuelva a repetirse la situación.
En términos generales, este informe pone de manifiesto que el incidente no responde a un fallo puntual ni a una sola causa, sino que señala un problema estructural en la provisión y control de servicios auxiliares, especialmente la regulación de tensión, en un sistema con creciente penetración de generación basada en convertidores. Se observa que los mecanismos técnicos y económicos existentes han perdido alineación con las necesidades reales del sistema.
¿El informe se apoya en datos y métodos sólidos?
El informe indica expresamente que el Panel de Expertos ha solicitado a los operadores de red afectados (TSO), así como a las distribuidoras (DSO) y otros agentes relevantes de la red (grandes generadores, grandes consumidores, fabricantes de inversores y propietarios de instalaciones de autoconsumo) todos los datos necesarios para realizar un análisis forense del incidente, incluyendo lecturas de equipos de medida, órdenes de disparo, registros de alarmas, etc.
Sin embargo, algunos datos que podrían ser relevantes no se han podido conseguir, como, por ejemplo, los disparos de algunos generadores antes del apagón (la respuesta de los propietarios de las instalaciones es que no registran dichos eventos). Esto puede constituir una limitación a las conclusiones del informe.
¿Qué novedades aporta?
Si bien la descripción de los hechos y los datos mostrados no son significativamente nuevos, los capítulos añadidos son de gran interés. El nuevo capítulo 4 analiza con detalle los fenómenos observados y su impacto en el incidente, mientras que el capítulo 9 propone medidas y actuaciones orientadas a evitar o mitigar situaciones similares en el futuro.
¿Qué resultados/datos destacaría?
Creo que son muy significativas las conclusiones de los expertos sobre las causas del incidente, que pueden resumirse en los siguientes hechos:
- Los generadores (síncronos) encargados de dar soporte de tensión al sistema no operaban según se esperaba. El informe señala que varios generadores no alcanzaron la referencia de potencia reactiva en al menos el 75 % de las muestras horarias, que es la regla de cumplimiento. Sin embargo, no se aclara el motivo de esta situación.
- Las plantas de generación renovable operaban con factor de potencia fijo. Por tanto, su intercambio de potencia reactiva estaba ligado a la potencia activa, quedando limitados así en su capacidad de participar de forma flexible en la regulación de tensión. Además, el marco de operación no imponía restricciones suficientes a la rapidez de cambio (rampas), lo que puede agravar transitorios y acoplamientos con la regulación de tensión.
- Los generadores de pequeña potencia conectados a las redes de distribución tenían una contribución efectiva al control global de tensión limitada, que resultó insuficiente y no coordinada con las necesidades del sistema. Es más, muchos de ellos se desconectaron súbitamente al activarse las protecciones de los inversores por sobretensión, aumentando drásticamente la demanda neta que debe ser cubierta por el resto del sistema.
- Ciertos dispositivos relevantes para el control de tensión, como las reactancias en derivación, requerían de actuación manual, lo que lleva asociados unos tiempos de decisión y operación incompatibles con las necesidades de control requeridas ante los incidentes ocurridos (eventos con componentes dinámicas significativamente más rápidas que los tiempos de respuesta manual).
- El rango admisible de tensiones en transporte (400 kV) en el sistema español es muy amplio (superior al de otros países del entorno). Esto permite operar con tensiones elevadas, lo que reduce los márgenes operativos frente a sobretensiones.
- Se confirma la existencia de dos episodios de oscilación antes del apagón, uno forzado por generadores basados en inversores de potencia (0,63 Hz), y otro natural inter-área (0,2 Hz), que son indicativas de una debilidad dinámica en el sistema. No está clara su implicación exacta en el incidente, pero el panel apunta que algunos generadores no contaban con, o no tenían adecuadamente ajustados, los sistemas que podrían haberlas amortiguado (PSS: Power System Stabilizer, Estabilizador de Sistema de Potencia).
- El sistema entró en una condición operativa en la que, si bien los planes de contingencia actuaron en tiempo y forma, ya no era posible evitar el colapso del sistema.
- Aunque el plan de reposición del sistema fue efectivo, los expertos identifican ciertos problemas asociados con el arranque de determinadas unidades de generación y el mantenimiento estable de algunas áreas eléctricas. Uno de los principales problemas identificados es la ausencia de información y capacidad de gestión de los generadores conectados a la red de distribución.
De lo observado anteriormente, puede concluirse que:
- Aunque no se aclara por qué algunos generadores no estaban dando el soporte requerido de potencia reactiva para la regulación de tensión, los investigadores recalcan que, el marco regulatorio vigente en el momento del incidente no contemplaba penalizaciones por incumplimiento del soporte de potencia reactiva, lo que es indicativo de una debilidad estructural del citado marco. Además, el protocolo tampoco fijaba especificaciones dinámicas, es decir, de velocidad de respuesta. En otras palabras, el informe identifica que el sistema no internaliza el valor de la potencia reactiva ni del control dinámico. En el contexto actual del sistema eléctrico, esta desalineación con las necesidades reales del sistema reduce la robustez del control de tensión y aumenta los riesgos de inestabilidad.
- El informe apunta a fenómenos de inestabilidad asociados a los convertidores de potencia. Si bien no se indica que fueran la causa única del incidente, sí se ha observado que esos fenómenos interactuaron con otros equipos de generación del área, revelando limitaciones en el diseño y coordinación del control dinámico del sistema.
- Las exigencias de operación de las instalaciones renovables y de los recursos distribuidos están tomando un papel cada vez más relevante, y su participación en la regulación global del sistema debe ser revisada con profundidad.
- La sucesión de eventos que tuvieron lugar condujo a una situación en la que, con los mecanismos de defensa disponibles, ya no fue posible evitar el colapso. Deben revisarse los planes de contingencia para evitar alcanzar situaciones críticas como la acontecida.
- El incidente evidencia que los esquemas tradicionales de control de tensión y servicios auxiliares muestran limitaciones importantes para sistemas eléctricos modernos dominados por generación basada en electrónica de potencia.
¿Qué recomendaciones prácticas podemos hacer / destacar en base a este informe?
Las recomendaciones y propuesta de medidas se incluyen en el informe completo, pero no están presentes en el resumen ejecutivo analizado. Sin embargo, a partir del análisis de los motivos principales del incidente señalados por los investigadores, destaca la necesidad de revisar y actualizar los procedimientos de operación correspondientes a la provisión del servicio de regulación de tensión, así como el rol de los generadores renovables en el sistema eléctrico.
Si bien el incidente tuvo un origen multifactorial, el panel apunta a que el evento no fue una mera anomalía, sino una manifestación de las limitaciones estructurales del diseño actual del sistema eléctrico. Sin embargo, con el análisis adecuado, puede adaptarse el marco operativo para satisfacer las nuevas necesidades de la red que están apareciendo por una mayor presencia de convertidores de potencia.
Resumen
El informe del panel de expertos de ENTSO-E concluye que el apagón no fue consecuencia de un fallo puntual, sino del resultado de múltiples factores que evidencian limitaciones estructurales del sistema eléctrico actual. En particular, se identifican deficiencias en la regulación de tensión, asociadas a un insuficiente aporte de potencia reactiva por parte de generadores convencionales, a la operación de plantas renovables con capacidad limitada de control, y a una baja coordinación de los recursos distribuidos. A ello se suma la existencia de fenómenos dinámicos mal amortiguados, incluyendo oscilaciones previas al incidente y posibles interacciones asociadas a convertidores de potencia. El informe también señala carencias en el marco regulatorio, que no incentivaba adecuadamente el soporte de tensión ni contemplaba requisitos dinámicos exigentes. Como resultado, el sistema alcanzó una condición operativa en la que, aun actuando correctamente los mecanismos de defensa, no fue posible evitar el colapso. En conjunto, el incidente pone de relieve la necesidad de adaptar el diseño y la operación del sistema eléctrico a un entorno con alta penetración de generación basada en electrónica de potencia.