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María Jiménez Movilla

Profesora titular e investigadora principal del grupo Gametogénesis, Fecundación y Desarrollo Embrionario de la Universidad de Murcia

Este artículo presenta un análisis riguroso de los ensayos publicados que analizan la eficiencia de procedimientos complementarios aplicados por las clínicas de reproducción asistida, destacando que una proporción importante de los estudios tuvieron que ser descartados por dudas en su base científica y sobre los restantes se pudo evidenciar que la mayor parte de los procedimientos presenta una evidencia científica baja en su eficiencia y por lo tanto, mucha incertidumbre en su aplicación en FIV. Este tipo de estudio es fundamental para evidenciar la falta de criterio y base científica que avale la aplicación de los procedimientos que se describen en el artículo y que comercializan las clínicas de reproducción asistida.  

La reproducción constituye un proceso biológico altamente regulado, cuyos mecanismos celulares y moleculares están finamente coordinados para garantizar un objetivo evolutivo esencial: la perpetuación de la especie. Todas las etapas que lo integran, desde la formación y selección de los gametos hasta la fecundación, el desarrollo embrionario temprano y la implantación del embrión, dependen de complejas redes de regulación que aseguran su correcto desarrollo. Sin embargo, a pesar de la importancia fundamental de estos procesos, nuestro conocimiento sobre las bases celulares y moleculares que los gobiernan sigue siendo limitado, y muchos de los mecanismos implicados permanecen aún sin identificar ni caracterizar.  

La implicación del sector empresarial como principal motor de innovación tecnológica en reproducción asistida ha acelerado la introducción de nuevos procedimientos en las técnicas de fecundación in vitro. No obstante, la adopción de estas innovaciones no siempre está respaldada por una evidencia científica robusta y, en numerosos casos, precede al establecimiento de mecanismos regulatorios adecuados que permitan evaluar de forma rigurosa su eficacia y seguridad.  

Aunque el estudio se centra en una población concreta (Australia) no deja de tener significancia y puede aplicarse globalmente debido a las características socioeconómicas de este país en comparación con los países más desarrollados.  

Este estudio pone de manifiesto la necesidad de que los países, a través de sus agencias de regulación y control sanitario y farmacológico, refuercen los mecanismos de evaluación, supervisión y autorización de las nuevas tecnologías aplicadas a la reproducción asistida. Además, bajo mi punto de vista, una fuerte inversión en investigación básica sobre el proceso reproductivo será lo que aporte nuevas evidencias científicas bien contrastadas que puedan ser posteriormente transferidas a la mejora de procedimientos, evitando que intereses económicos puedan prevalecer sobre el desarrollo de las técnicas de reproducción asistida, con un gran impacto en el futuro de la población.

ES