Adrián Carrasco Munera
Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria en el Grupo de Trabajo de Salud LGTBIQ+ de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFyC)
El artículo nos presenta una revisión de 22 revisiones sistemáticas, una metodología de altísima potencia para generar y afianzar evidencia científica. Y el resultado es claro, la población LGTBIQA+ tiene peores resultados respecto a la salud mental. Además, incluye datos comparativos para población adolescente y adulta, y entre los distintos integrantes del colectivo LGTBIQA+ entre sí.
Hay una evidencia fuerte de una mayor presencia de depresión o síntomas depresivos, ansiedad, autolesiones o intentos de suicido (especialmente, en la juventud), así como alteraciones de la conducta alimentaria y problemas con la aceptación corporal o el estrés postraumático (que aparece, especialmente, en población trans). El estudio relaciona estos hechos con la exposición al trauma y trauma infantil, la discriminación y acoso u otros estresores vitales como el rechazo familiar, la victimización por su identidad o el riesgo de problemas de acceso a la vivienda.
La población LGTBIQA+, además, afronta el estigma y la discriminación en el mundo sanitario que supone una barrera para el acceso a la salud y la prevención en salud mental, suponiendo un riesgo de falta de acceso a tratamiento o un riesgo elevado de suicido.
Cabe destacar que las poblaciones trans, intersex y no binaria están infrarrepresentadas como poblaciones con revisiones sistemáticas específicas, lo cual abre la puerta a que aún hay que focalizar los estudios a conocer mejor sus realidades. Aun así, la evidencia que generan estos estudios es bastante sólida, incluyendo estudios de gran tamaño y con bajo riesgo de sesgo.
En resumen, el estudio aúna la evidencia sobre cómo la discriminación social y el estigma que atraviesa las vidas de la población LGTBIQA+ repercute en una peor salud mental, con mayor riesgo de suicidio y mayor sufrimiento psíquico y corporal. Una sanidad acogedora y respetuosa con la población LGTBIQA+ sería un factor protector para su salud mental.