Amancio Carnero Moya
Investigador responsable del grupo Biología molecular del cáncer en el Instituto de Biomedicina de Sevilla (IBIS)
Es un buen artículo publicado en una de las mejores revistas del campo. El artículo presenta parte de un ensayo aleatorizado de fase 3 con 210 participantes y sugiere que programar la terapia a primera hora del día puede ofrecer una forma sencilla y económica de mejorar la atención estándar.
Se sabe que los ritmos circadianos, el reloj interno de 24 horas, afectan al comportamiento de las células inmunitarias y la respuesta al tratamiento, especialmente con terapias que necesitan al sistema inmunitario para actuar, como es la inmunoterapia. Hay estudios retrospectivos previos sobre cánceres que sugieren que la administración de inmunoterapia (checkpoint inhibitors) a primera hora del día podría ser más eficaz. Sin embargo, no se han realizado ensayos controlados aleatorizados prospectivos que validen estos hallazgos preliminares.
Los autores realizaron un estudio prospectivo aleatorizado de fase 3 con 210 pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas avanzado sin tratamiento previo. Los pacientes fueron asignados a recibir inmunoquimioterapia antes de las 15:00 (grupo precoz) o a las 15:00 o después (grupo tardío) durante los primeros cuatro ciclos de tratamiento. Tras un seguimiento de aproximadamente 28,7 meses, en el grupo tardío no se observó un empeoramiento del cáncer (supervivencia libre de progresión, SLP) durante un promedio de 5,7 meses, mientras que el grupo precoz estuvo sin empeoramiento del cáncer (SLP) durante casi el doble de tiempo, un promedio de 11,3 meses. La mediana de supervivencia global fue de 28 meses en el grupo precoz y de 16,8 meses en el grupo tardío. Las tasas de respuesta al tratamiento también fueron más altas en el grupo precoz que en el grupo tardío y no se observaron diferencias significativas en los eventos adversos relacionados con el sistema inmunitario. Es decir, el tratamiento por la mañana parece tener más eficacia (casi el doble) que el tratamiento por la tarde.
Es un estudio, en principio, bien controlado con los datos que proporcionan y los resultados son claros.
Se sabía que los ritmos circadianos afectan al comportamiento de las células inmunitarias y la respuesta al tratamiento. Estudios retrospectivos previos sobre cánceres, como el cáncer de riñón y el melanoma maligno, han sugerido que la administración de inmunoterapia (checkpoint inhibitors) a primera hora del día podría ser más eficaz. Sin embargo, no se han realizado ensayos controlados aleatorizados prospectivos que validen estos hallazgos preliminares. El resultado de este ensayo, como dicen los autores, abre la puerta (si se validan estos resultados en otros lugares/hospitales) a aumentar la eficacia de la inmunoterapia de una forma fácil, simplemente cambiando la hora de administración de la terapia.
Los autores observaron más células T CD8⁺ circulando en la sangre (un tipo de célula inmunitaria) y una mayor proporción de células T CD8⁺ activadas frente a agotadas en el grupo de tratamiento temprano que en el grupo de tratamiento tardío, lo que podría explicar la mayor eficacia de la terapia en este grupo. Aunque son resultados preliminares y necesitan ser confirmados y completados con el mecanismo de acción correcto, podría explicar los resultados, ya que, por ejemplo, el descanso o el estado metabólico del cuerpo debido al reloj circadiano a primeras horas podría justificar un mejor componente inmunitario que ayudara en procesos de tratamiento con inmunoterapias.
Las limitaciones más importantes son, por ejemplo, que la población de pacientes se centró exclusivamente en China, necesitando una validación en otros países y contextos para extender los descubrimientos a pacientes en general. Además, falta más investigación para presentar datos de supervivencia global y, sobre todo el mecanismo de cómo y por qué ocurre este fenómeno, o factores que puedan interferir con él.