Andrew Shelling
Este importante estudio, publicado en la prestigiosa revista British Medical Journal, ofrece una actualización sobre los riesgos de la terapia hormonal para la menopausia (THM) y su relación con la enfermedad trombótica (afecciones en las que se forma un coágulo sanguíneo anómalo dentro de un vaso sanguíneo o en el corazón, obstruyendo el flujo sanguíneo).
Se trata de un estudio de casos y controles de gran envergadura realizado a nivel nacional en Dinamarca, que analiza específicamente la asociación entre el uso actual de terapia hormonal para la menopausia y la aparición de tromboembolismo venoso, accidente cerebrovascular isquémico e infarto de miocardio.
Los resultados corroboran en gran medida estudios anteriores y muestran que el uso actual de cualquier terapia hormonal oral para la menopausia se asociaba a un mayor riesgo de tromboembolismo venoso; en cambio, el riesgo de accidente cerebrovascular isquémico e infarto de miocardio solo aumentaba con terapias orales de dosis altas utilizadas durante más de un año.
La terapia transdérmica no se asoció a un aumento de las tasas de trombosis, independientemente del régimen, los principios activos, la dosis o la duración del tratamiento. Esto sugiere que la vía de administración de la THM es un factor importante. Las formulaciones orales implican un metabolismo hepático relacionado con proteínas de coagulación que aumentan el riesgo, mientras que los estrógenos transdérmicos evitan en gran medida este efecto y, por consiguiente, conllevan un menor riesgo trombótico.
El estudio demuestra que, aunque la THM se asocia a un ligero aumento del riesgo trombótico, el riesgo absoluto es bajo en la mayoría de las mujeres y se ve compensado por los beneficios que aporta el alivio de los síntomas de la menopausia. La evaluación del riesgo debe ser individualizada, teniendo en cuenta otros factores de salud como la obesidad, el tabaquismo, antecedentes médicos, la edad y la vía de administración. Por lo general, los estrógenos transdérmicos conllevan un menor riesgo trombótico que la terapia oral.