Estudian si las marismas de agua salada en zonas costeras pueden proteger frente a inundaciones
Un equipo de Países Bajos ha estudiado el papel que pueden tener las marismas de agua salada en la protección frente a inundaciones en lugares costeros sometidos a grandes oleajes. Para ello trasladaron e instalaron 306 metros cuadrados de marisma y vegetación en el Delta Flume, uno de los canales de oleaje más grandes del mundo. Tras 21 horas de exposición a olas de hasta dos metros de altura, comprobaron que la vegetación puede reducir el oleaje en más de un 10 % y hasta en un 50 % en costas pantanosas de baja energía —es decir, aquellas donde el oleaje alcanza un máximo de un metro—. Según los autores, la restauración y conservación de marismas en costas expuestas a tormentas podría constituir una estrategia prometedora para mitigar sus efectos. Los resultados se publican en Nature.