Jordi Bascompte
Catedrático de Ecología en el departamento de Biología Evolutiva y Estudios Ambientales de la Universidad de Zurich (Suiza)
El origen de la célula compleja es, sin duda, una de las transiciones más importantes en la historia de la vida en nuestro planeta. Sin ella no hubiera sido posible la posterior evolución de los animales pluricelulares como plantas, insectos, anfibios, reptiles y mamíferos, incluyendo a los seres humanos. Es también una de las transiciones más abruptas y enigmáticas. El presente trabajo contribuye a nuestra comprensión de dicha transición proporcionando evidencias muy sólidas de que hubo múltiples eventos de incorporación de componentes genéticos de diversos procariotas incluso antes del famoso evento de endosimbiosis entre la célula huésped, una arquea y el procariota que dio lugar a las mitocondrias.
Estos nuevos resultados abren la puerta a una comprensión más detallada de este importante hito evolutivo. Confirman que el problema continúa siendo relevante a día de hoy y abre las puertas a futuros desarrollos que permitan entender qué tipo de innovaciones en el proceso de regulación genética fueron capaces de lidiar con este origen a partir de múltiples organismos de la célula eucariota. Esencialmente, cómo la vida fue capaz de pasar de un sistema operativo a otro muy diferente, de pasar de una red de regulación genética a una red de redes.