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María Carmen Gómez Cabrera

Catedrática del Departamento de Fisiología de la Universitat de València

El artículo es de una calidad excelente. Los autores emplean una metodología y un diseño experimental muy elegantes y rigurosos para demostrar, por primera vez, que el ejercicio repetido, lo que entendemos por entrenamiento, induce aumentos duraderos en la activación posejercicio de un grupo neuronal muy específico, las neuronas SF1 localizadas en el hipotálamo ventromedial.  

Mientras que estudios previos habían mostrado que el ejercicio agudo puede activar de manera transitoria a las neuronas SF1 del hipotálamo, este trabajo va un paso más allá al demostrar que el entrenamiento produce cambios estables en su excitabilidad. Estos hallazgos indican que la experiencia acumulada de ejercicio queda almacenada a nivel central mediante mecanismos de plasticidad hipotalámica, lo que supone un avance sustancial respecto a evidencias previas sobre la función de estas neuronas.  

En conjunto, el estudio aporta evidencia sólida de que el cerebro no solo responde de forma inmediata al ejercicio, sino que también integra su historia previa, proporcionando una base central para las adaptaciones metabólicas y fisiológicas inducidas por el entrenamiento.  

El estudio encaja de forma coherente con la evidencia previa, que ya había demostrado que el ejercicio agudo es capaz de activar transitoriamente determinadas poblaciones neuronales del hipotálamo, incluidas las neuronas SF1 del hipotálamo ventromedial. Sin embargo, hasta ahora no se había demostrado que el entrenamiento pudiera inducir cambios duraderos en la actividad y propiedades funcionales de estas neuronas, más allá de respuestas agudas.  

Este trabajo demuestra que el entrenamiento conduce a una adaptación central estable. De este modo, el estudio aporta una base mecanística para entender cómo el cerebro puede integrar la experiencia acumulada de ejercicio, complementando los mecanismos periféricos tradicionalmente descritos en músculo y otros tejidos.  

Las implicaciones de estos hallazgos son amplias. En primer lugar, sugieren que el sistema nervioso central desempeña un papel activo en la consolidación de las adaptaciones inducidas por el entrenamiento, lo que podría contribuir a explicar la variabilidad interindividual en la respuesta al ejercicio. Además, este marco conceptual ayuda a comprender los efectos duraderos del ejercicio sobre el metabolismo y la salud, así como su papel protector frente a enfermedades metabólicas y neurodegenerativas. Finalmente, abre nuevas vías para optimizar las intervenciones basadas en ejercicio, considerando no solo la carga física, sino también los mecanismos centrales que determinan su eficacia.  

El estudio presenta algunas limitaciones que deben tenerse en cuenta. En primer lugar, la mayor parte de los experimentos se han realizado en modelos animales, lo que plantea la necesidad de confirmar hasta qué punto estos mecanismos centrales son extrapolables a humanos. Aunque las vías hipotalámicas implicadas están bien conservadas evolutivamente, la traducción clínica de estos hallazgos requerirá estudios adicionales.  

Asimismo, aunque el trabajo demuestra de forma convincente que la actividad de las neuronas SF1 contribuye a las adaptaciones inducidas por el entrenamiento, no excluye la participación esencial de mecanismos periféricos bien establecidos, como las adaptaciones musculares, cardiovasculares o metabólicas. El ejercicio es un estímulo integrado y multiorgánico, por lo que los mecanismos centrales deben interpretarse como moduladores o facilitadores, más que como determinantes únicos de la mejora física.  

En cuanto a la posibilidad de que mecanismos cerebrales posibiliten o limiten la mejora física, la hipótesis es biológicamente sólida. El sistema nervioso central regula la respuesta autonómica, el uso de sustratos energéticos, la termorregulación, la percepción del esfuerzo y la motivación, todos ellos factores clave para el rendimiento y la adaptación al ejercicio. Por tanto, diferencias en la plasticidad o en la capacidad de adaptación de estos circuitos centrales podrían contribuir de manera significativa a la variabilidad interindividual en la respuesta al entrenamiento. 

Por último, será importante determinar con mayor precisión cómo interactúan estos mecanismos centrales con las señales periféricas, y si existen periodos críticos dependientes de la edad, el estado de salud o el contexto del entrenamiento, en los que la contribución cerebral sea especialmente relevante.

ES