Cindy Farquhar
Catedrática en el departamento de Obstetricia y Ginecología de la Universidad de Auckland (Nueva Zelanda)
Existen dos formas de administrar la terapia hormonal para la menopausia: por vía oral y por vía transdérmica (a través de la piel). Los resultados de este amplio estudio sugieren que la terapia oral con estrógenos para la menopausia conlleva un ligero aumento del riesgo de coágulos sanguíneos en las piernas, infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares. Sin embargo, si se utiliza la vía transdérmica (parches), no existe tal aumento del riesgo. Este estudio confirma los hallazgos de otras investigaciones realizadas en todo el mundo.
El riesgo general es bastante bajo. Si consideramos a 10.000 mujeres que reciben tratamiento oral, se producirían nueve casos adicionales de coágulos en las piernas, seis de accidente cerebrovascular y solo tres de infarto de miocardio asociados a la terapia hormonal oral para la menopausia. El riesgo aumenta ligeramente al pasar del grupo de edad de 50 a 59 años al de 60 a 69 años, pero, en conjunto, sigue siendo muy bajo. Asimismo, el riesgo es mayor en mujeres que reciben dosis orales más elevadas; por ello, comenzar con una dosis más baja es siempre la estrategia más segura.
Una incidencia de nueve casos por cada 10.000 mujeres equivale a uno por cada 1.000, por lo que se trata de un fenómeno poco frecuente. No obstante, la medicación oral se asocia a una mayor probabilidad de estos riesgos que el tratamiento administrado a través de la piel.