Elisa Guerra
El estudio de Brumm et al. proporciona una evidencia directa de la antigüedad del consumo de drogas, gracias a los datos aportados por análisis químicos mediante LC/MS de piezas dentales de dos individuos prehistóricos de Indonesia, uno de ellos de cronología pleistocénica. En concreto, se ha detectado arecolina, un alcaloide presente en la nuez de betel. Esta planta es un estimulante natural ampliamente consumido en la actualidad en un vasto territorio que se extiende desde el sudeste asiático y el Pacífico sur hasta África oriental.
Estos resultados no solo representan el documento más antiguo sobre el uso de vegetales psicoactivos del que se tiene constancia por el momento a nivel mundial, sino que además demuestran que el consumo de betel es una tradición milenaria que se remonta a la Prehistoria y que ya grupos cazadores-recolectores, mucho antes de la implantación en la zona de la economía de producción, descubrieron las propiedades psicoactivas de las nueces de Areca y las explotaron con diversos fines.