Autor/es reacciones

Ian Douglas

Profesor de Farmacoepidemiología en la London School of Hygiene & Tropical Medicine (LSHTM).

Los investigadores han sido minuciosos al discutir las limitaciones de la investigación y justificadamente sólidos en su defensa del papel del paracetamol como opción de tratamiento cuando es necesario para mujeres embarazadas con dolor o fiebre. 

Tras excluir los estudios de menor calidad que no tienen en cuenta las diferencias importantes entre las madres que usan o no paracetamol durante el embarazo, de forma tranquilizadora, los estudios restantes no sugieren que el uso de paracetamol en el embarazo esté asociado con un mayor riesgo de ninguna de las condiciones del neurodesarrollo consideradas. 

Se trata de una revisión sistemática oportuna y bien realizada, que reúne y analiza todos los estudios relevantes previos diseñados para determinar si el uso de paracetamol durante el embarazo aumenta el riesgo de trastorno del espectro autista, trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) y discapacidad intelectual. Los investigadores decidieron centrarse únicamente en estudios en los que:  

  1. se realizaron comparaciones entre hermanos cuyas madres tuvieron embarazos con y sin exposición al paracetamol;  
  2. el estudio fue considerado de bajo riesgo de sesgo; o  
  3. estudios con al menos cinco años de seguimiento.  

Al hacerlo, excluyeron automáticamente estudios de menor calidad y en los que no se tuvieron en cuenta diferencias importantes entre las madres que usan o no paracetamol durante el embarazo. Estos estudios suelen observar un daño aparente asociado al paracetamol, pero que casi con toda seguridad se debe a diferencias importantes entre las mujeres incluidas, en lugar de estar causado por el paracetamol. Al excluir estos estudios, los autores han reducido el ‘ruido’ poco útil que tienden a generar.

ES