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Javier Almunia

Profesor en el área de Zoología en la Universidad de la Laguna y presidente de la Asociación Ibérica de Zoológicos y Acuarios

Es un artículo de muy buena calidad. Utiliza datos de pirámides poblacionales que son muy precisos (ya que la edad de los animales de los zoológicos se conoce con absoluta certeza) y analiza un gran número de especies, con lo que los resultados son muy fiables.  

Es una demostración con evidencia empírica de lo que se conocía ampliamente y se viene debatiendo hace varias décadas en el sector zoológico. En ambientes zoológicos los animales son mucho más longevos y esto genera una pirámide poblacional alterada (ya que se controla la población para no comprometer el bienestar de los animales con falta de espacio). En la naturaleza los depredadores, los parásitos, la falta de recursos y las enfermedades hacen que el balance poblacional se equilibre y no haya una proporción alta de animales geriátricos. El problema es que esta pirámide poblacional alterada en los zoológicos reduce su potencial de conservación y pone en riesgo su impacto positivo en la conservación. El incremento constante de especies con problemas de conservación tensiona más la situación y hace que el espacio disponible en los zoológicos sea más y más demandado para nuevas especies.  

Desde el punto de vista de la conservación de la biodiversidad el papel de los zoológicos está muy claro. Tanto la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) como la Convención para la Diversidad Biológica han reconocido que es esencial el papel de los zoológicos y la cría en cautividad para combatir la crisis de pérdida de la biodiversidad. La UICN ha hecho incluso un llamamiento a los zoológicos y acuarios para que redoblen sus esfuerzos en la lucha contra la que ya se denomina la sexta gran extinción masiva. Por otro lado, la Directiva Europea de Zoos y la Ley Española de Zoos dejan meridianamente claro el papel de los zoológicos y acuarios en la conservación de la biodiversidad.  

Este artículo precisamente pone en evidencia los problemas de conservación de la biodiversidad que se pueden generar si se generaliza la prohibición indiscriminada del control de poblaciones en los zoológicos por motivos de envejecimiento extremos de sus poblaciones. En algunos países, como en España, se han promulgado normas que prohíben la eutanasia para el control poblacional, que han sido impulsadas por organizaciones de bienestar animal con una filosofía urbana. Esta situación se ve con mucha preocupación en países como Alemania, Dinamarca o los países escandinavos, ya que va a poner en peligro la capacidad de los zoológicos para mantener poblaciones genéticamente diversas y capaces de producir individuos para la reintroducción.   

El verdadero problema es conciliar las necesidades de la gestión de poblaciones animales para maximizar su capacidad en la conservación de la biodiversidad con las demandas de las organizaciones animalistas, cuya filosofía es contraria a la cautividad. Este artículo arroja una evidencia clara que apoya la necesidad de una gestión de las poblaciones de los zoológicos basada en los objetivos de conservación de la biodiversidad. 

ES