Javier Martín-Vide
Catedrático de Geografía Física en la Universidad de Barcelona y director del Observatorio Fabra RACAB
La Niña, que ha sido débil, ha terminado y ahora estamos ya en condiciones de ENSO neutro hasta el comienzo del verano boreal. Luego, lo más probable, es que llegue El Niño (un calentamiento de las aguas del Pacífico ecuatorial y progresivamente de las aguas pacíficas costeras de Ecuador, al sur de Guayaquil, Perú y centro-norte de Chile; y la retirada del anticiclón tropical del Pacífico sur). Una vez instalado El Niño, duraría lo que reste de 2026. Hay, de todas formas, una cierta probabilidad, no muy elevada, pero estimable, de que El Niño adquiera la categoría de intenso o muy intenso. Esto lo está anunciando, con prudencia, el Centro de Predicciones Climáticas/ NCEP/NWS de la NOAA estadounidense. Sus predicciones son muy confiables.