Josep Maria Suelves
Investigador del Behavioural Design Lab en el UOC eHealth Center, vocal de la junta directiva de la Sociedad de Salud Pública de Cataluña y de Baleares y vicepresidente del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo
Las bebidas energéticas son productos que, además de una elevada cantidad de cafeína, suelen tener también otras sustancias estimulantes, como la taurina, que incrementan este efecto estimulante que se asocia con una idea de energía. Casi todas las bebidas energéticas, además de ser bebidas estimulantes, tienen cantidades de azúcar muy importantes, como otros refrescos. La publicidad de que han sido objeto en los últimos años ha hecho de los adolescentes una población en la que se concentra un consumo muy elevado, como reflejan los resultados de la última encuesta sobre uso de drogas en Enseñanzas Secundarias en España, ESTUDES.
Prohibir su venta a los menores podría ser una buena medida para reducir su consumo y evitar los riesgos que suponen en términos de mayor incidencia de obesidad y otros problemas derivados del efecto estimulante; pero son medidas que ponen su acento exclusivamente en los destinatarios finales del producto y no establecen limitaciones sobre la fabricación o la publicidad. Podrían ser útiles a condición de que se dediquen esfuerzos a vigilar el cumplimiento de esta prohibición —cosa que no siempre se hace—, y deberían venir acompañadas otras medidas sobre la publicidad o sobre las características de los productos que los hicieran más seguros porque, si no, al final estamos poniendo el acento exclusivamente en el consumo responsable, en lugar de hacerlo sobre quien lo promueve; y eso, además de poco equitativo, es ineficiente.