Josep Maria Potau Ginés
Investigador en la Unidad de Anatomía y Embriología Humana de la facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de la Universidad de Barcelona
El estudio se apoya en datos y métodos sólidos y se incluye dentro de diferentes trabajos previos que defienden o critican la presencia de bipedismo en Sahelanthropus. Las principales novedades que aporta son la descripción de una antetorsión de la diáfisis del fémur, que se puede relacionar con la presencia de un ángulo bicondíleo en este hueso, y la descripción de un tubérculo femoral bien desarrollado. Las dos características anatómicas se relacionan con la presencia de una locomoción bípedo. La principal limitación es que la antetorsión y el tubérculo femoral se han descrito en un fémur incompleto.
En la práctica, la relevancia de este artículo es que la demostración de bipedismo en Sahelanthropus sería la más antigua que se conoce, situándose muy cerca de la división evolutiva en las dos líneas que dieron lugar a los chimpancés y a los humanos.
Sahelanthropus tchadensis es uno de los primates fósiles potencialmente situados en la línea evolutiva de los humanos más antiguos que se conocen. Sus restos fósiles se han datado en unos 7 millones de años, pero su locomoción bípeda, un aspecto determinante para situar a un primate fósil dentro de la línea evolutiva de Homo sapiens, no ha sido demostrada con claridad. Existen autores que defienden la locomoción bípeda de este primate basándose en la anatomía del fémur (Daver et al., Nature 2022), mientras que otros autores no encuentran ninguna relación entre la morfología ósea del esqueleto postcraneal de Sahelanthropus tchadensis y la locomoción bípeda (Cazenave et al., Journal of Human Evolution 2025).
En este artículo de Williams et al. en Science Advances (2025) se presentan nuevas pruebas que apuntan a una posible locomoción bípeda de Sahelanthropus tchadensis, basándose principalmente en la anatomía femoral. La presencia de una antetorsión en la diáfisis del fémur, que se puede relacionar con la presencia de un ángulo bicondíleo en este hueso, una característica anatómica típica de los primates bípedos como el Homo sapiens, así como la presencia de un tubérculo femoral bien desarrollado, son pruebas novedosas que apoyarían la presencia de una locomoción terrestre de tipo bípedo en este primate fósil.
El desarrollo de un bipedismo en Sahelanthropus tchadensis, compartido con otros tipos de locomociones arbóreas habituales, apoyaría la posición de este primate fósil en la línea evolutiva de los humanos, situándose muy cerca del ancestro común del que partieron hace unos 7 millones de años las dos líneas evolutivas que dieron lugar a los chimpancés y a los humanos actuales.