Juan Antonio García-Carmona
Neurólogo en el Hospital General Santa Lucía de Cartagena, profesor asociado de Farmacología en la Universidad Católica de Murcia (UCAM) e investigador en neuropsiquiatría en el Instituto Murciano de Investigación Biosanitaria (IMIB)
Es un estudio preclínico interesante y metodológicamente bastante sólido, porque no se limita a observar que la psilocibina reduce determinados signos de neuropatía en ratones, sino que combina pruebas de comportamiento, electrofisiología, análisis molecular e imagen de mitocondrias, además de experimentos en neuronas y tejidos humanos. Los resultados apuntan de forma bastante consistente a un mecanismo concreto: la activación de los receptores 5-HT2A ayudaría a mantener el transporte de mitocondrias hacia las terminaciones nerviosas durante la quimioterapia. Además, el efecto se observa con distintos quimioterápicos y se mantiene durante varios ciclos.
Aunque los experimentos con tejido y neuronas humanas aportan plausibilidad biológica, no demuestran que la psilocibina prevenga la neuropatía en pacientes con cáncer. De hecho, los autores no realizan un ensayo clínico y sus propios resultados muestran que la protección requiere administrar el tratamiento antes de las exposiciones a quimioterapia; una protección previa no basta necesariamente para una nueva exposición sin psilocibina. Por ello, el resultado debe interpretarse como una señal prometedora que justifica ensayos clínicos, y no como evidencia de que la psilocibina ya pueda utilizarse para prevenir la neuropatía en pacientes con cáncer.