Juan Caamaño
Responsable del Área de Capacitación de la Fundación Pau Costa
Aún no ha terminado julio y en España han ardido casi 120.000 hectáreas. ¿Esperabas un verano así?
"Sí se esperaba; fue una de las lecciones aprendidas del año pasado. Ya no podemos depender de las lluvias de invierno o verano para tener una campaña tranquila como era antes. Las olas de calor tan extremas y extensas que padecemos son los activadores de estos incendios y estas campañas tan extremas que empezamos a padecer desde el 2021 con los dos incendios de Sierra Culebra quemando más de 60.000 hectáreas y el de Navalacruz. con otras 20.000 hectáreas.
Para mí fue ese el verdadero punto de inflexión que se consolidó el año pasado con lo que vivimos en agosto y lo que ya estamos viviendo en el mes de julio. Son las olas de calor los verdaderos motores de estos incendios extremos y no las sequías como lo eran antes".
¿Qué ha fallado en la prevención?
"El concepto 'prevención' en el mundo de los incendios es un tema muy complejo que debe abordar muchas capas; las sociales, las de gestión del territorio, planes comarcales y municipales, el concepto de autoprotección en nuestra sociedad, etc... Esto no se puede abordar de un año para otro; esto es una forma de entender el riesgo, que genere una cultura a todos los niveles, sociales y políticos, que priorice la prevención en todas sus dimensiones como he dicho anteriormente, y esto necesita tiempo y un cambio cultural frente los riesgos a los que nos enfrentamos como sociedad. Lo de la limpieza del monte es un concepto muy muy simple para un problema estructural sumamente complejo".
¿Qué previsiones haces para lo que queda de verano?
"Cuanto más nos adentramos en el verano, irá empeorando, ya que se irá sumando más carga de combustible a la ecuación, aunque ya parece que todo esté disponible por los comportamientos observados en muchos sitios, porque mientras no llueva, el combustible irá empeorando su condición.
Lo único que nos queda es observar el viento, las tormentas secas que nos multipliquen el número de igniciones en un momento temporal muy corto y que haga que los sistemas de emergencias se vean sobrepasados. Estos dos parámetros son los que determinarán verdaderamente cómo acabará la campaña. Todavía quedan dos meses por delante duros".