Ben Lehner
Director de Genómica Generativa y Sintética del Instituto Wellcome Sanger de Cambridge (Reino Unido)
AlphaGenome es un excelente ejemplo de cómo la IA está acelerando el descubrimiento biológico y el desarrollo de terapias. Identificar las diferencias precisas en nuestros genomas que nos hacen más o menos propensos a desarrollar miles de enfermedades es un paso clave para desarrollar mejores terapias. AlphaGenome y modelos similares, que ayudan a descifrar el código regulador de nuestro genoma, facilitarán enormemente este proceso.
Como ya esperábamos de Google Deepmind, AlphaGenome es una gran obra de ingeniería que reúne ideas desarrolladas por diversos científicos en un modelo que marca la pauta. En el Instituto Wellcome Sanger hemos probado AlphaGenome con más de medio millón de nuevos experimentos y, sin duda, funciona muy bien. Sin embargo, AlphaGenome dista mucho de ser perfecto y aún queda mucho trabajo por hacer. La calidad de los modelos de IA depende de los datos utilizados para entrenarlos. La mayoría de los datos existentes en biología no son muy adecuados para la IA: los conjuntos de datos son demasiado pequeños y no están bien estandarizados. El mayor desafío ahora mismo es cómo generar los datos para entrenar la próxima generación de modelos de IA aún más potentes. Necesitamos hacerlo de forma rápida, rentable y de forma que tanto los datos como los modelos resultantes estén disponibles para todos.