Autor/es reacciones

María José Sanz

Directora del BC3 (Centro Vasco de Investigación sobre Cambio Climático)

El estudio añade una valoración más que denota la creciente evidencia de que existe una estrecha relación entre el continuo crecimiento de las emisiones globales y la intensificación de las olas de calor estivales en Europa entre 2021 y 2025. Incluso hacen una cuantificación: estiman que la ola de calor de junio de 2025 fue aproximadamente 0,34 °C más cálida a nivel de Europa de lo que hubiese sido sin las emisiones. Utilizan para ello la inteligencia artificial generativa para superar algunas de las limitaciones de la atribución de eventos extremos hasta ahora. No obstante, existen limitaciones importantes que deben considerarse como son la solidez estadística para escalas espaciales pequeñas (~250 km, de facto no tan pequeñas para algunos eventos extremos) frente al promedio regional (~2500 km) y la exclusión de forzamientos por uso del suelo o los aerosoles. 

En cuanto a sus implicaciones, los resultados indican que la contaminación emitida en tan solo la última década ya tiene un impacto directo y medible en la magnitud de los desastres climáticos actuales. Esto refuerza los estudios de ya existentes y la necesidad ineludible y urgente de reducir las emisiones e incluso las concentraciones de gases de efecto invernadero ya presentes en nuestra atmósfera.

ES