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Marina San Martín Calvo

Profesora titular de Derecho Mercantil en la Universidad de Burgos

Este interesantísimo trabajo de investigación se apoya en una base metodológica sólida, analizando de forma sistemática los informes de sostenibilidad y las comunicaciones públicas de 33 de las mayores empresas de carne y lácteos a nivel global, utilizando un proceso de codificación transparente y criterios bien definidos. Aunque reconoce ciertas limitaciones, como la subjetividad inherente al análisis cualitativo del greenwashing, aporta una novedad relevante al cuantificar de manera rigurosa la magnitud de este fenómeno en el sector agroalimentario. Resulta especialmente llamativo que identifique 1.233 afirmaciones ambientales, de las cuales el 68 % están relacionadas con el clima, de las que el 98 % puedan clasificarse como greenwashing, mientras que solo tres afirmaciones están respaldadas por evidencia científica académica. Estos datos evidencian una brecha significativa entre el discurso corporativo y la evidencia real.

En términos prácticos, el estudio tiene una alta relevancia para contextos como España, donde el sector agroalimentario, y en particular el cárnico, tiene un peso económico y cultural importante. Sus resultados sugieren la necesidad de reforzar los mecanismos de regulación y verificación de las declaraciones ambientales, tanto a nivel institucional como en el ámbito del consumo. Sería recomendable avanzar hacia estándares más estrictos de reporte, alineados, por ejemplo, con normativas europeas de sostenibilidad, exigir mayor transparencia y evidencia científica en las afirmaciones climáticas, y fomentar una mayor educación del consumidor para identificar posibles prácticas de greenwashing. Todo ello contribuiría a una transición más creíble y efectiva hacia sistemas alimentarios realmente sostenibles.

ES