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Naia Sáez

Psiquiatra, doctora en Psiquiatría por la Universidad de Barcelona y coordinadora comunitaria de la Fundación Hospitalarias Barcelona.

Este estudio plantea una línea de investigación novedosa para el tratamiento de la depresión. Su base teórica remite al eje retina-cerebro. Hasta la fecha, este eje se ha estudiado desde diferentes puntos de vista. Por un lado, considerando que la retina está embriológicamente relacionada con el cerebro, diferentes estudios han analizado cómo las alteraciones del sistema nervioso central podrían reflejarse en la retina. Se ha sugerido que la detección precoz de cambios o anomalías retinianas con técnicas oftalmológicas no invasivas podría ayudar a detectar cambios cerebrales antes de que aparezcan los síntomas. Es decir, desde este punto de vista, la retina ofrecería una vía de acceso al cerebro que permitiría conocer precozmente algunas disfunciones. Actualmente, ya se han publicado estudios que señalan que en algunos trastornos mentales podría haber un adelgazamiento de algunas capas nerviosas de la retina, cambios en el nervio óptico, alteraciones microvasculares y modificaciones en las células ganglionares. No obstante, el estudio del significado y extensión de estas alteraciones está en fase preliminar y no se utiliza en la práctica clínica habitual. 

Por otro lado, la estimulación lumínica de la retina se ha utilizado con finalidades terapéuticas, aunque, como se señala en el presente estudio, el mecanismo por el que esta técnica actúa sobre el cerebro es diferente al de la estimulación eléctrica transcorneal. En el caso de la depresión, la terapia lumínica se ha utilizado desde hace años como una herramienta terapéutica, aunque de eficacia limitada. Su efecto se basa en la estimulación de células fotosensibles, conectadas con otras estructuras cerebrales implicadas en la depresión. 

Partiendo de esta base teórica, este estudio utiliza la estimulación eléctrica transcorneal intermitente (TI-TES, por sus siglas en inglés) como una técnica no invasiva de estimulación cerebral que permitiría modular el funcionamiento de diferentes redes neuronales que presentan alguna alteración en la depresión. Esta estrategia resulta conceptualmente interesante y permite ahondar en el conocimiento etiopatogénico de la depresión, a la vez que explora nuevas vías terapéuticas para su tratamiento. 

Los resultados del presente estudio indican que los ratones tratados con TI-TES presentaron mejoras anímicas y conductuales, así como cambios en el funcionamiento neuronal, mejora de la conectividad, reducción de la inflamación e incremento del BDNF (factor neurotrófico derivado del cerebro). Todo ello sugiere que la estimulación de la retina podría provocar unos efectos neuronales similares a los de otros tratamientos que ya se están utilizando en la práctica clínica habitual. 

A pesar de que este estudio tiene un fundamento teórico sólido y unos resultados interesantes, su ámbito de aplicación se circunscribe al análisis preclínico y, por lo tanto, no puede extrapolarse a la práctica clínica habitual. No obstante, este trabajo resulta un punto de partida novedoso que sugiere vías a explorar para tratar esta patología. Su interés también radica en plantear un abordaje poco invasivo para tratar una patología que, en algunos casos, responde parcialmente a los abordajes farmacológicos actuales, precisando estrategias terapéuticas más complejas como la terapia electroconvulsiva o la estimulación magnética transcraneal.

ES