Autor/es reacciones

Neus Escobar

Investigadora en el BC3 (Centro Vasco de Investigación sobre Cambio Climático)

Este artículo propone una metodología basada en el análisis coste-beneficio y la economía del bienestar para evaluar la viabilidad social y ambiental de megaeventos, aplicándola al concierto de Coldplay (2024) y al Mundial de Fútbol (2026). El beneficio económico se calcula mediante la disposición a pagar de los usuarios reflejada en la reventa de entradas, mientras que el impacto ambiental mide la huella de carbono de todo su ciclo de vida. Para evitar duplicidades, se excluyen los consumos domésticos o de alimentación habituales, pero se incluyen los desplazamientos de los asistentes, que son la mayor fuente de emisiones. Finalmente, el estudio introduce un marco de responsabilidad compartida que compromete a los organizadores a promover viajes más sostenibles entre los asistentes, como, por ejemplo, dando descuentos por elegir opciones de transporte con menos emisiones.

Estos resultados buscan guiar la toma de decisiones para mejorar la sostenibilidad en el sector. Como innovación, el método cuantifica el impacto de varias medidas; por ejemplo, internalizar los costes de las emisiones directas e indirectas en las entradas, que incrementaría los precios de las entradas. Cabe destacar que, bajo restricciones severas de carbono, el Mundial de Fútbol podría generar un impacto social negativo, haciendo inviable su formato actual. En cualquier caso, aunque incluir los costes del carbono reduce los altos beneficios netos de ambos eventos, no llega a anularlos. La investigación aporta pruebas suficientes para cuestionar las tendencias actuales de la industria musical, como las famosas residencias en una sola ciudad que obligan a millones de personas a viajar, recomendando en su lugar hacer conciertos más frecuentes y dispersos por la geografía para limitar grandes desplazamientos.

ES