Carlos García-Soto
Investigador del CSIC (IEO), responsable de la Unidad de Evaluación del Sistema Océano-Clima y colaborador en procesos internacionales de Naciones Unidas sobre cambio climático y océanos, incluyendo las COP de Cambio Climático
El informe aporta una contribución importante porque cuantifica hasta qué punto el cambio climático de origen humano está intensificando las temperaturas extremas del mar en distintas regiones europeas. La señal general es clara, pero la incertidumbre aquí no está tanto en la dirección del cambio como en su magnitud regional. En varias de las zonas analizadas, especialmente en el Mediterráneo, las observaciones muestran tendencias mucho más intensas que las simuladas por los modelos del informe. Los propios autores reconocen esta divergencia y señalan que algunas de sus estimaciones combinadas podrían estar infrarrepresentando el cambio real.
Cuando observaciones y modelos se separan tanto, los datos in situ y el conocimiento regional dejan de ser un complemento y pasan a formar parte de la interpretación. Futuras evaluaciones podrían reforzarse incorporando más directamente las series de seguimiento y la experiencia oceanográfica acumulada en las propias regiones estudiadas, particularmente en la península ibérica y el Mediterráneo. Estos programas pueden ayudar a entender mejor por qué determinadas áreas están respondiendo más rápidamente de lo que reproducen los modelos y a conectar las tendencias de gran escala con los procesos e impactos observados localmente.