Autor/es reacciones

Steven Kapp

Profesor titular de Psicología en la Universidad de Portsmouth (Reino Unido).

La evidencia respalda la conclusión de D’Antonio y sus colegas de que Tylenol/paracetamol no causa autismo, TDAH ni discapacidad intelectual. Su rigor científico incluyó el control de factores de confusión, como tener un hermano con la condición, ya que estas neurodivergencias se dan en familias. Los padres de niños con discapacidad pueden ser más propensos a tomar paracetamol debido a dolores relacionados con el estrés de la crianza o con sus propias afecciones crónicas (que es más probable que tengan los padres neurodivergentes). El control entre hermanos en estos estudios demuestra que el medicamento no causa la discapacidad del niño.  

Como investigador y defensor neurodivergente, creo que una implicación es que la sociedad necesita dejar de meterse en callejones sin salida buscando falsas formas de prevención de las discapacidades del desarrollo. En su lugar, deberíamos centrarnos más en hacer del mundo un lugar mejor para las personas con discapacidad

ES