Autor/es reacciones

Víctor González Calatayud

Profesor Titular en el departamento de Didáctica y Organización Escolar, Universidad de Murcia

En el campo educativo y de uso de la tecnología, que es el que me compete, he podido analizar con detenimiento los resultados. Así, cuando hablan de una relación negativa [del uso de pantallas] con el rendimiento académico, hay que leerlo con bastante cautela. Los resultados obtenidos son muy heterogéneos, por lo que es difícil establecer una relación causal. Además, a nivel de investigación educativa, el estudio vuelve a sufrir lo que otros estudios primarios también muestran: la finalidad de uso, los contenidos o el nivel de interacción con las pantallas son aspectos que no se suelen tener en cuenta (ellos hacen una pequeña distinción entre tipo de pantallas, pero no lo que se hace con estas). En otros estudios que sí han considerado estos factores se ha observado que esa relación no se produce. Por tanto, es importante hacer una distinción clara entre relación y causalidad. 

Con ello quiero hacer ver que son importantes estos resultados, pero que es necesario tomarlos con cautela (los propios autores lo determinan así en sus limitaciones) y analizar realmente más aspectos contextuales no tenidos en cuenta.

ES