Maria Medina-Vicent
Profesora titular del Departamento de Filosofía y Sociología de la Universitat Jaume I
Aunque el estudio está basado en una base de datos amplia y representativa, su principal limitación reside en que ofrece una fotografía de la realidad de las empresas cotizadas de Canadá, por tanto, las generalizaciones de sus conclusiones han de tomarse con cautela. Sin embargo, es cierto que aporta reflexiones relevantes sobre el desarrollo de las carreras profesionales de hombres y mujeres hacia los consejos de dirección.
El estudio apunta a que las mujeres tienden a depender más de redes sociales y de conexiones directas con otros consejeros/as para llegar a los cargos de dirección, dato que coincide con investigaciones previas que señalan la importancia del capital social y de las redes profesionales en los procesos de selección para puestos de alto nivel. De este modo, se confirma que el techo de cristal sigue existiendo, y que iniciativas como las redes de directivas o los programas de mentoría entre mujeres pueden ser vías relevantes para subvertir esta realidad estructural.
En conclusión, este estudio es una prueba más de que los círculos de influencia en el mundo empresarial siguen siendo eminentemente masculinos, por esta razón, las mujeres parecen necesitar redes más amplias y diversificadas para llegar a cargos similares a los de los hombres, es decir, más esfuerzo por el mismo cargo.