Marina Pollán
Epidemióloga del cáncer y directora general del Instituto de Salud Carlos III
Creo que lo más destacable de este artículo es el esfuerzo de proporcionar datos para todo el mundo sobre el principal tumor en mujeres, centrándose no solo en indicadores como la incidencia y la mortalidad, sino abordando la carga que esta enfermedad supone en términos de años de vida perdidos y en años de vida vividos con discapacidad. Los métodos utilizados han sido desarrollados por GBD y suponen una serie de asunciones y generalizaciones que podrían no ser del todo adecuadas para casos particulares.
Como ejemplo, el número estimado de casos de cáncer de mama para España en 2023 por este artículo es de 29.400, con un intervalo de incertidumbre que oscila entre 24.600 y 34.400. El SIEC (Sistema de Información Español de Cáncer), basado en los datos de los registros de tumores existentes y en la metodología desarrollada por la IARC, proporciona una estimación para ese mismo año de 35.540. Es decir, parece que GBD estaría infraestimando los casos en nuestro país. En relación a la mortalidad, la información disponible en España (esto no es una estimación, ya que tenemos datos reales para el conjunto del país) muestra que en 2023 fallecieron por esta causa 6.405 mujeres, una cifra claramente inferior a la proporcionada en este estudio (7.890).
A pesar de esta variabilidad, creo que el artículo es importante por los motivos citados: pone de manifiesto la carga de enfermedad de este tumor que constituye un problema de salud pública en todo el mundo, la diferente expectativa de vida de las mujeres con esta enfermedad en países con mayor y menor renta (la incidencia es mayor en países de alto nivel económico y la mortalidad es menor), y también muestra el papel de algunos de los factores de riesgo modificables.