César Menor Salván
Astrobiólogo y profesor de Bioquímica en la Universidad de Alcalá
Lo primero que hay que tener en cuenta es que estos resultados no dicen que el origen de la vida tenga lugar en el espacio, ni que fuera por panspermia, ni que era necesario que los materiales para que tuviera lugar el origen de la vida vinieran del espacio.
Otra cosa que hay que tener en cuenta es que este trabajo no nos explica nada sobre el origen de la vida. Esto no responde ninguna de las preguntas pendientes sobre el origen de la vida, del mismo modo que si encuentras arena, arcilla y rocas en el campo no explicas el origen y evolución de la arquitectura o de la cerámica.
Los resultados no son sorprendentes ni novedosos, y ahí precisamente radica su interés. Son resultados consistentes con todo lo que sabíamos y se había visto anteriormente. ¡Eso es lo bueno! Lo que nos dice es que podemos predecir la composición de estos materiales y, con esto y los resultados de Bennu, tenemos una idea muy clara de cuáles son los materiales orgánicos que pueden formarse en condiciones prebióticas en cualquier lugar del universo.
Además, los resultados son consistentes con lo que nosotros mismos hemos visto en Ryugu y en meteoritos del tipo condrita carbonácea, y es consistente con todo lo que se ha estudiado ya en trabajos previos. Esta consistencia es muy importante en ciencia.
Hay un aspecto, que parece menor y seguramente pase desapercibido, pero que para mí es lo más relevante y novedoso: el papel de la urea. En este trabajo observan que la urea es el compuesto más abundante de todos los que han analizado. ¡Esto es importantísimo! Nosotros llevamos mucho tiempo proponiendo que la urea es un precursor esencial para los materiales de partida del RNA y este trabajo da un aporte basado directamente en muestras obtenidas en el espacio.
El trabajo es muy bueno a nivel analítico, pero no profundiza en posibles rutas y mecanismos, lo cual es su principal debilidad. Es posible que muchos compuestos no sean nativos, es decir, que se formen como resultado del proceso de extracción. Pero, en cualquier caso, el posible papel de la urea como precursor es la novedad más relevante del trabajo.
Pero, sobre todo, se deben evitar afirmaciones del tipo ‘La vida no nació en la Tierra’ o ‘se confirma la panspermia’, que refuerzan la tesis de que la vida ‘aterrizó en la Tierra desde el espacio exterior’ y otras por el estilo, que no tienen ninguna base.