Aitana Lertxundi
Sin poder ver el material suplementario y leer la metodología, podría decirse que los autores han seguido el protocolo adecuadamente para hacer una revisión sistemática de buena calidad.
Es una línea de investigación muy importante ya que supone un 1 % de la mortalidad en Europa, es decir, 10 muertes por cada 100.000 habitantes y en España ocho muertes por cada 100.000 habitantes. Por lo tanto, investigar qué factores están relacionados con la mortalidad relacionada con el suicidio es esencial para poder definir líneas estratégicas de prevención. La contaminación del aire como factor ambiental ya tiene evidencia científica suficiente para decir que está relacionada con mortalidad prematura e ingresos hospitalarios por problemas respiratorios, cardiovasculares y cerebrovasculares, pero cada vez hay más evidencia de que también afecta en la salud mental. Este año, de hecho, hemos publicado un artículo relacionado con salud mental y contaminación del aire donde vemos claramente que existe relación con ansiedad y depresión. La agencia europea de medio ambiente tiene publicado en su web resultados muy parecidos con nuestro artículo y también hablan del suicidio.
La principal limitación de esta revisión es el reducido número de estudios disponibles y la elevada heterogeneidad entre ellos (tipo de estudio epidemiológico, tipo de población de estudio, tipo de medición de la asociación, exposición-desenlace, etc.) lo que dificulta obtener resultados consistentes.
Viendo los resultados que hemos obtenido nosotros y por lo que estamos encontrando con el suicidio y contaminación atmosférica en la evidencia científica, está claro que en la prevención del suicidio es preciso incorporar los factores ambientales en las políticas de salud pública, prestando especial atención a las desigualdades ambientales y sociales.