Alfonso Martínez Arias
Profesor de investigación ICREA Senior e investigador en Sistemas de Bioingeniería-MELIS de la Universidad Pompeu Fabra
El trabajo es bueno, original e interesante. El origen de la célula eucariotica es un misterio que solo se ha resuelto parcialmente. La teoría de la unión entre ancestros de la mitocondria y arqueobacterias, de la que fue pionera Lynn Margulis, abrió las puertas para explorar el problema con ideas poco ortodoxas. En lugar de transformaciones graduales clásicas, proponía la existencia de saltos fenotípicos derivados de fusiones entre organismos. Con los años, se han ido acumulando datos en apoyo de esta teoría, pero la complejidad de la célula eucariota indica que esa fusión ancestral no puede dar cuenta de la complejidad.
Este trabajo presenta evidencia sólida y provocativa de varios ciclos de invasiones y adquisiciones parasíticas que, al parecer, predatan la invasión que daría lugar a la mitocondria. Quizás estas invasiones y fusiones prepararon el terreno para otras posteriores. El supuesto papel de los virus en estos procesos evolutivos tempranos es particularmente interesante, pues se sabe que han participado en otros posteriores.
El trabajo es importante no solo porque añade datos importantes sobre el origen de una estructura tan compleja como la célula eucariota, sino porque apoya la noción de procesos no graduales, no darwinianos clásicos, en la emergencia de estructuras y organismos complejos.