Anna Cabré
Científica del clima asociada a la Universidad de Pensilvania (Estados Unidos)
En este artículo, científicos de Stanford consiguen medir de forma significativa cómo las emisiones de un periodo muy corto empeoran un evento extremo concreto. Esto hasta ahora era difícil por los límites de cómputo y por la variabilidad natural del clima.
Usando modelos de IA generativa, analizaron un caso concreto: “¿cómo habría sido la ola de calor europea de junio de 2025 si hubiéramos congelado las emisiones en 2015, con el Acuerdo de París?”
Las emisiones liberadas entre 2015 y 2025 hicieron que esa ola fuera ~0,34 °C más intensa.
También dicen que poder atribuir un evento a fracciones concretas de emisiones (con un mínimo del 12 % de las emisiones globales para separar señal de ruido) abre la puerta a demandas legales directas por daños económicos y muertes, y a exigir indemnizaciones con base científica.