Antonio Collados Lara
Científico titular del Instituto Geológico y Minero de España (IGME-CSIC)
Se trata de un artículo interesante para la gestión de acuíferos transfronterizos porque evalúa por primera vez a nivel global el uso agrícola de las aguas subterráneas y su agotamiento.
La principal conclusión es que no encuentra evidencia de que los acuíferos transfronterizos estén, en promedio, más sobreexplotados que aquellos que no lo son. El artículo destaca que los condicionantes geográficos e hidrogeológicos específicos de cada acuífero son determinantes y que la gobernanza de las aguas subterráneas transfronterizas debe organizarse en función de la distribución geográfica de los usos del agua y de las posibles interacciones entre países, en lugar de considerar los acuíferos compartidos como unidades homogéneas de gestión.
La importancia de la localización geográfica de los usos del agua y de los condicionantes hidrogeológicos es bien conocida y no constituye un hallazgo nuevo. Esto aplica a todos los acuíferos, sean transfronterizos o no. A mi juicio, lo más novedoso del trabajo es que los acuíferos transfronterizos no presenten, en conjunto, un mayor grado de agotamiento que los acuíferos nacionales.
Esta conclusión plantea preguntas interesantes. ¿Podría deberse a una gestión más eficaz de lo esperado en algunos sistemas compartidos? ¿O refleja que los problemas de gestión son igualmente frecuentes tanto en acuíferos nacionales como transfronterizos? El trabajo no permite responder directamente a estas cuestiones, pero pone de manifiesto la necesidad de profundizar en ellas.
Debemos tener en cuenta que las aguas subterráneas han sido, históricamente, las grandes olvidadas de la gestión de los recursos hídricos. Si queremos adaptarnos al cambio climático, esta situación debe cambiar, especialmente en regiones con escasez hídrica o con riesgo creciente de sequías como España y Portugal.